13 de octubre de 2010

El Viejo Roble I

El Viejo Roble

Capitulo 1
Aquel viejo Roble


Había una vez, en un terreno no muy conocido de un país como cualquier otro, en un bosque del cual el nombre no sería obstáculo para que no les cuente esta historia, una historia no tan común como todas las que hemos leído, cuentos de hadas, animales que hablan como las tan aclamadas fabulas que todos sabemos o alguna vez hemos oído de boca de nuestros padre o maestros del preescolar, pues verán en un día no tan extraño había un árbol, tan frondoso como todos los que hemos visto en primavera, como tal, sin condición alguna de derrumbarse, un Roble como cualquier otro, sus frutos nos daban a entender cosas que nunca podremos explicarnos, como un árbol es capaz por medio de las abejas reproducirse y crear nuevos arboles el día de mañana, como la creación de Dios es tan magnífica que con solo ver lo que nos rodea podemos saber que Dios existe y está ahí mismo, y que ahí seguirá por el resto de la eternidad, veamos “El Big Bang”, “La Inflación”, Etc. Claro todas son teorías del origen del universo díganme, ustedes ¿Cual será cierta?, ¿Será cierto que Dios existe?, si existe, muchos decimos, pero si Dios existe, entonces Dios es Infinitamente Hermoso como su creación, ahora probemos con la teoría del origen de la vida, “La Generación Espontanea”, “La Panspermia”, “La Burbuja”, Etc. Todas estas son teorías muy creíbles, pero todas son teorías, muchos han muerto defendiendo estas, pero si la vida es bella ¿Para qué morir por estas teorías?, Dios es bello, cualquiera que sea la teoría, todas son Dios, así de simple, este hermoso Roble que fue producto de la creación, de edad muy avanzada, pero que solo ha vivido en un bosque frio y sombrío, que solo sus hojas más altas son capaces de ver la luz del sol, las hojas de más abajo nuca verán esta hermosísima luz, así mismo lo quisieran ver pero nunca podrán, de la misma forma las hojas más altas quisieran ver que es lo que hay más abajo, las hojas que a su vez cansadas del abrazador sol que las quema, quisieran un poco de sombra, pero estas jamás podrán bajar, al menos que estás mueran producto de la vejez, el árbol hermoso y frondoso, que en su vida jamás ha visto a un humano, sentido o tocado alguno, solo el único que puede ver, se preguntaba por qué siendo el único que puede ver, siendo el único que tiene labios, el único que tiene oídos, el único que tiene nariz, no puede sentir, no puede hablar, no puede escuchar, no puede oler e incluso no puede degustar de nada.

-¿Por qué fui creado yo?

-¿Quién soy yo?

-¿Qué hago aquí?

-¿Por qué no me puedo mover?

Este mismo al no poder hablar, solo pensaba, ¡el pobre se repetía esas mismas preguntas una y otra vez!

-¿Por qué fui creado yo?

-¿Quién soy yo?

-¿Qué hago aquí?

-¿Por qué no me puedo mover?

Pobre de solo escuchar sus pensamientos me agobiaba, ya que al ser tan silencioso el bosque, cualquier animal que estuviera cerca no podía escuchar sus pensamientos, que ser tan inocente, es capaz de escucharse a kilómetros de distancia, pobre hermoso Roble, no sabía con qué fin había llegado a este mundo, sus únicos amigos eran él y sus amigos insectos, pero al igual que él ellos no podían hablarle, estaciones, meses digan ustedes ¿Que puede hacer un viejo Roble?, ¿Si este mismo no puede moverse?, ¿Que puede hacer un árbol si este mismo no puede hacer otra cosa más que estas postrado en tierra?, aun solo el recuerda el momento cuando comenzó a tener conciencia, pero de que le sirve esta, si no le ayuda en nada, y desde entonces él se repetía las mismas preguntas…

-¿Por qué fui creado yo?

-¿Quién soy yo?

-¿Qué hago aquí?

-¿Por qué no me puedo mover?

Pobre viejo árbol, segundos, minutos, horas, días, meses, años, décadas, centenarios, siglos, todo esto ha sobrevivido este viejo árbol, tanto ha vivido, pero poco ha visto, sus cientos de ojos verdes no se acostumbran a ver a tanto como el…

-¿Serán como yo?

-¡Hey amigo! ¿Puedes Hablar?

-¡Háblame!

-Estoy solo…

Lo siento viejo Roble, nadie te escucha, es inútil, es en vano, nadie podrá hablarte, pobre viejo Roble, sus esfuerzos son en vano, tantas veces ha tratado de caminar, pero él no tiene piernas, el no tiene brazos, dime tu ¿cómo va a caminar el gran Roble?

-Tal vez pueda caminar como aquel venado…

¡No! viejo Roble, si tu sacas tus raíces del suelo morirás, esa es la única forma por la que te mantienes vivo, no puedo hacer nada, ¡el Roble no me escucha!

-lo intentare…

Toda aquella tarde intento sacar sus raíces del suelo, pero es imposible, sus raíces se extienden por el suelo a cientos de metros, era imposible que él pueda sacar sus raíces de la tierra.

Pobre viejo árbol sus ganas de salir a ver que hay más allá de donde esta, es aun más que una perseverancia, no puede mover ninguna parte de su tronco, es una vida inerte, vegetal, que quiere caminar, pobre viejo árbol y yo no lo puedo ayudar.

-¡Ayuda!

-¡Ayúdenme por favor!

El grita con el corazón, en sus pensamientos, lo puedo escuchar es triste ver como llora este viejo Roble, pero no se puede mover, lo escucho pero no puedo ayudarlo, quiero darle una mano pero no puedo.

-¡¿Hay alguien ahí?!

-¡Ayúdenme por favor!

-¡Ya no quiero llorar!

Aunque suene bizarro pero de donde estaban los ojos del árbol, esos que eran de madera como todo el, salían lagrimas de miel, dulce muy dulce pero aun así sus lagrimas doradas no eran lo suficiente para que otros lo vieran, entre mas salían sus lagrimas, estas se endurecían antes de tocar el suelo, sus lagrimas son dulces pero su corazón es agrio, pobre viejo Roble, ahí parado llorando, ¿Qué puedo hacer yo?, ¿Cómo te ayudo?, ¿Cómo te hablo si ni siquiera puedes escucharme?, lo único que puedo hacer contigo es llorar y compartir tu dolor…

-¿Por qué existo?

-¿Cuál es mi fin?

-Por qué si hablo ¿Nadie me escucha?

-Por qué si lloro ¿Nadie me ve?

-Por qué, ho Por qué

No lo sé gran Roble, yo te escucho pero dime ¿Qué puedo hacer?, levantarte no puedo, morirías y soy demasiado débil para hacerlo, no puedo hacer gran cosa, pero ten fe gran árbol, no lo sé, hablar con este viejo Roble no puedo, si no me escucha, tantas veces he tratado de hablarle, pero me ignora, ¿Será que esta tan afligido que no puede escucharme?, no puedo ayudarle si no me escucha, tantas veces le he dicho heme aquí, aquí estoy, soy tu amigo, quiero ayudarte, pero no me escucha…

-¿Con que fin fui creado?

-¿Por qué no puedo moverme?

En eso estaba, cuando se acerco un pequeño conejo blanco, sus ojos eran rojos, tenía unas orejas muy largas y rosadas en su interior, su colita parecía un diente de león muy grande, era muy hermoso, este pequeño conejito blanco se acerco a aquel viejo Roble…

-Hola pequeño, ¿Cómo te llamas?

Aquel viejo roble intento una vez más hablar con ese pequeño conejo, pero este no le respondía, el Roble se entristeció un poco pero siendo un poco perseverante intento hacerle platica de nuevo…

-Hola pequeño, ¿Cómo te llamas?

-Veo que estas un poco perdido.

-Que tonto soy, no te dije mi nombre.

-Me llamo Rodrigo el “Gran Roble”.

Este árbol quería hablar con el conejito blanco, pero este no le escucho, el árbol se puso más triste aun, pobre viejo árbol, pero el mismo siguió perseverando…

-¡Por favor háblame pequeño!

El comenzó a desesperarse, pobre árbol, comenzó a gritan con más fuerza, sus gritos me causaban un poco de temor y tristeza, su voz era gruesa y abrumadora, pero ni aun así el conejo le hacía caso, el no podía oírle, como puede ser, no lo sé, pero de pronto comenzó a llorar aun mas, le brotaban lagrimas de miel, y le salían cada vez más, pobre viejo árbol, no sabe que mas hacer…

-¡Háblame por favor!

-Me siento solo

-No me ignores por favor…

-Te lo pido por favor…

Esperen, milagrosamente el conejito blanco comenzó a caminar hacia donde estaba el Roble, creo que por fin le hablaran, creo que por fin el tendrá alguien con quien hablar, estoy muy feliz…

-¿Quieres hablarme?

-Te has acercado a mí

-Gracias por escucharme…

Ahora veo por qué el pequeño conejo que se acerco a él, no era para hablarle, el conejito se acerco a comer de sus lagrimas de miel, ese era el interés, al parecer el conejo no lo escucha, pobre viejo árbol, al ver esto comenzó a llorar mas amargamente sus lagrimas dulces de miel.

-Pequeño conejito blanco, ¿Por qué no me hablas?

-¿Por qué solo quieres mi miel?

-Dime ¿Es esa es la razón de mi existir?

-No puedo comprender…

-Háblame por favor…

Pero el conejito blanco nomas no le izo caso, pobre viejo Roble, sus lagrimas seguían saliendo y con ello mis lagrimas acompañaban a las suyas, el pobre viejo Roble, no sabía que mas hacer, tanta era sus desesperación que intento mover una de sus tantas ramas…

-¿Y si te toco? ¿Podre llamar tu atención?

-No puedo, no se mueven, quiero moverlas, pero no puedo

-Conejito por favor háblame…

Quiero ayudarte pero no puedo, soy muy débil, me contagias tu fuerza y tu perseverancia pero no puedo ayudarte…

De pronto el conejito comenzó a avanzar alejándose de él, este avanzo por el lado derecho de aquel viejo Roble…

-Conejito, ¡no te vayas!

-No quiero estar solo de nuevo

-¡Conejito ven!

-Por ti lloro, te doy de mis lagrimas, pero quédate…

-No te vayas…

-Por favor conejito…

-¡Regresa!

-Quiero ser tu amigo, ¡Regresa!

Pero aquel conejo no regreso, siguió avanzando hasta desaparecer detrás de un arbusto, y el pobre viejo roble, de nuevo se quedo solo, sus gritos, tan abrumadores no fueron escuchados, sus tristeza me está invadiendo el alma, por favor, veme aquí estoy, quiero ser tu amigo, pero no me haces caso, llorar junto a ti me agobia, y estar contigo quiero pero soy débil, y no puedo hacer nada por favor veme, aquí estoy, pero aquel viejo Roble no puede escuchar mi voz…

-¡Ayúdenme!

-No quiero estar solo

-¡Ayúdenme!

El pobre viejo Roble comenzó a hacerse las mismas preguntas de siempre…

-¿Por qué fui creado yo?

-¿Quién soy yo?

-¿Qué hago aquí?

-¿Por qué no me puedo mover?

Decía lo mismo una y otra vez, no lo sé a pesar de mi corta vida, podría decirles que desde que lo conozco, siempre ha dicho lo mismo y creo que lo seguirá diciendo, apenas han pasado tres días desde que lo encontré, pero podría decirle que toda la vida he estado con él, y nunca lo no he dejado, él no me habla, por más que le hablo no me escucha, señales le doy y no me ve, ¿Qué más puedo hacer?

La noche ha comenzado a caer y en las noches es peor, porque el llora todas las noches…

-Está oscureciendo, tengo miedo

-¿Hay alguien ahí?, ayúdenme por favor…

-Casi no puedo ver

-¡Ayúdenme!

-¡Tengo miedo!

Pobre viejo Roble, ha comenzado a llorar de nuevo, la visibilidad se ha vuelto nula, que puedo hacer, el fuego, no se prenderlo, sus ojos están en su tronco y lo único que ve la luz de la luna, son sus hojas, se pone feo hay ruidos extraños en todo el bosque, también al igual que el tengo miedo, pero aunque me refugie en él, su miedo también me invadirán, aunque llevo tres noches sin dormir, no importa el árbol nunca duerme…

-¿Hay alguien ahí?

-¿Qué es ese ruido?

-¡Ayúdenme tengo miedo!

-Por favor ¿Hay alguien ahí?

-¡Ayuda!

Hoy al igual que las noches anteriores, será una noche dura y difícil para este gran árbol, fuerte de raíz, pero débil del corazón, no parara de llorar y aunque intente consolarlo jamás me podrá hacer caso, ya que no abre su corazón para escucharme…

He estado en las ciudades e incluso las personas son iguales a este gran árbol, algunas buscan ayuda de corazón otras lo hacen también pero nunca lo piden de corazón y eso diferencia a esas personas negativas de corazón de este gran Roble, este Roble si pide ayuda de corazón, pero es igual a las personas, no sabe escuchar con el mismo, es triste lo que pasa este árbol, quiero ayudarlo pero no quiere escucharme, tratare de ser perseverante y paciente, se los prometo…

Fin del Capitulo...





Como nota podría decirles que estoy satisfecho de haber concluido con mi descanso de mi libro pero para no dejar a los lectores sin nada que puedan leer en el transcurso de mi descanso escribí esta mini-historia de 6 capítulos, es algo triste pero es muy cierta donde podrán ver algunas de las conductas humanas que son malas y buenas, así mimas la trama de la historia esta inspirada en el comportamiento que tiene el humano hacia la naturaleza, solo son 6 capítulos y los cuales no los publicare tan seguido para dejarlos esperar un poco y así tengan ansias de leerlo, les puedo mencionar que esta pagina esta sujeta a derechos de autor bajo una información que podrán encontrar del lado izquierdo de su monitor, cualquier nota, logotipo o información que aquí se publique sera únicamente de esta pagina...
también les menciono que "Zeat-Zero Productions".




Atte. Rene Octavio Castro Patraca

Zeat-Zero Productions.


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